
Cuántos metros de tela hacen falta para tapizar un sofá
Artículo del 4 de julio de 2026
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Es una de las preguntas que más nos hacen, sobre todo quien ha visto una tela que le gusta en una tienda y quiere comprarla para que se la tapicemos. La respuesta honrada es que depende de cada pieza, y que la cifra buena solo sale midiendo. Pero sí se puede dar una idea bastante aproximada, y sobre todo explicar qué hace que un sofá pida más o menos tela, para que no te lleves una sorpresa a mitad del trabajo.
Por qué no hay una cifra fija
Un sofá de tres plazas puede ser un modelo recto de líneas sencillas, con cojines fijos, o uno de brazos anchos y redondeados, con cojines sueltos de asiento y respaldo, faldón hasta el suelo y ribetes en todas las costuras. Los dos se llaman igual, pero el segundo puede necesitar casi el doble de tela. Lo mismo pasa con las sillas: no pide lo mismo un asiento suelto que se atornilla por debajo que una silla con el respaldo tapizado por delante y por detrás.
Por eso, cuando tapizamos, no calculamos por plazas sino por piezas. Se desmonta mentalmente el sofá en todos sus paños (asientos, respaldos, brazos por dentro y por fuera, frentes, laterales, trasera, cojines con sus bandas) y se colocan sobre el ancho del rollo como si fuera un patrón de costura. Esa colocación es la que da los metros reales.

De qué depende la cantidad
El ancho del rollo. La mayoría de las telas de tapicería vienen en rollos de unos 140 centímetros de ancho, y las cifras que damos más abajo están pensadas para ese ancho. Hay telas más estrechas, sobre todo algunas de fibra natural o de fabricación artesanal, y con ellas los paños grandes no caben y hay que añadir metros o costuras. Algunas telas de ancho mayor permiten cortar los paños a lo largo del rollo, lo que en sofás largos ahorra uniones en el respaldo.
El dibujo que hay que casar. Una tela lisa se aprovecha al máximo: las piezas se encajan donde mejor quepan. Con un estampado, unas rayas o un cuadro, cada paño tiene que empezar en el mismo punto del dibujo para que el motivo quede centrado en los cojines y siga la línea de un paño al siguiente. La distancia a la que se repite el dibujo se llama rapport, y cuanto mayor es, más tela se pierde. Con dibujos grandes es normal que el consumo suba bastante respecto a la misma pieza en liso.
Los cojines. Cada cojín suelto lleva dos caras y una banda alrededor, y si es desenfundable, una cremallera con su solapa. Un sofá con cojines sueltos de asiento y de respaldo gasta mucha más tela que uno con el asiento y el respaldo fijos. Los cojines decorativos a juego, si los quieres, se suman aparte.
El pelo del terciopelo. Los terciopelos, las chenillas y otras telas con pelo cambian de tono según la dirección desde la que se miran. Todas las piezas tienen que cortarse con el pelo en el mismo sentido, normalmente hacia abajo en respaldos y hacia delante en asientos. Eso impide girar piezas para aprovechar huecos y hace que sobren recortes que con una tela lisa se habrían usado.
Los acabados. Ribetes o vivos en las costuras, faldones, pliegues, capitoné o botones forrados suman tela. Un vivo parece poca cosa, pero recorre todos los cantos del sofá y se corta al bies, que es la forma de cortar que más tela consume.
Cifras orientativas
Con todas las reservas anteriores, y pensando en una tela lisa de ancho estándar, estos son los órdenes de magnitud que manejamos:
- Asiento de silla de comedor, solo el asiento: alrededor de medio metro por silla. De un metro suelen salir dos asientos, y a veces tres si son pequeños.
- Silla con asiento y respaldo tapizados: en torno a un metro por silla, algo más si el respaldo va tapizado por las dos caras.
- Butaca: entre tres y cinco metros según el tamaño, y hasta seis o más en un orejero grande con cojín suelto.
- Sofá de dos plazas: entre seis y ocho metros.
- Sofá de tres plazas: entre ocho y once metros, y más si lleva muchos cojines sueltos o faldón.
- Chaise longue o rinconera: hay que sumar el módulo extra, que puede añadir varios metros.
Si la tela lleva dibujo que casar o pelo, añade a estas cifras un margen claro. Y tómalas como lo que son: una referencia para saber si hablamos de dos metros o de diez, no una medida para ir a comprar.
Medir pieza a pieza
Lo que da la cifra buena es tomar las medidas del sofá real: ancho total, fondo, alto del respaldo, grosor de los brazos, número y tamaño de los cojines, si el faldón llega al suelo. Cuando pasamos a verlo lo medimos todo, y si nos mandas fotos con un metro extendido junto al sofá y las medidas principales apuntadas, podemos darte una cifra bastante afinada antes de que compres nada. En un sofá con formas raras, por ejemplo un modelo antiguo con los brazos muy trabajados, la única forma fiable es medirlo delante.
Si compras tú la tela: margen y mismo lote
Aportar tu propia tela es perfectamente posible, y muchos clientes lo hacen porque han encontrado justo lo que buscaban. Solo hay dos cosas que conviene tener muy presentes.
La primera es comprar con margen. Si la cifra calculada es de ocho metros, mejor llevarse algo más. Un fallo en la tela descubierto al cortar, un paño que hay que repetir o un casado de dibujo que se complica pueden dejar el trabajo parado por falta de medio metro. Y lo que sobre casi siempre tiene uso: un cojín a juego, el asiento de una banqueta o un retal guardado para reparar un roce en el futuro.
La segunda, que toda la tela sea del mismo lote, o de la misma partida de teñido. Dos rollos de la misma referencia y el mismo color, fabricados en tandas distintas, pueden tener un tono ligeramente diferente. En la tienda no se aprecia, pero en un sofá, con el brazo de un rollo y el asiento de otro, se ve en cuanto le da la luz. Por eso conviene comprarlo todo de una vez y pedir que sea de la misma pieza. Si al final falta, reponer más adelante esa misma partida es muchas veces imposible.
Si no tienes claro cuánto comprar, mándanos fotos y medidas antes de pasar por caja. Es mucho más sencillo ajustar la cifra entonces que buscar después medio metro de un lote que ya no existe.
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